Me encanta cocinar sin embargo he de reconocer que entre semana no lo hago tanto como querría. Me paso la mayor parte del tiempo sola en casa y no encuentro placer ninguno el cocinar sin tener invitados, aunque sea sólo con la compañia de mi pareja.
Cocinar me relaja. Amansa la tensión que poseen mis manos cuando estoy parada. Los olores me envuelven, me gusta ese desorden delicioso que se posa sobre las cocinas…
Hoy cocino por primera vez Köttbullar (albondigas suecas).



Las albóndigas suecas son las “albóndigas que hace mamá” una expresión generalizada en Suecia, y las recetas favoritas varían mucho. Algunos opinan que en la mezcla misma las cebollas deben estar ralladas, mientras que otros prefieren cortarlas en trocitos y freírlas aparte. Unos sirven con las albóndigas una salsa de carne espesa, mientras que otros la preparan diluida, y en el smörgåsbord lo mejor es prescindir enteramente de la salsa.




