Image 01

Archive for June, 2010

Elogio de la Lentitud

Wednesday, June 30th, 2010

A los 15- 16 años me di cuenta de que era algo “diferente” al resto de mis compañeras de colegio e instituto. Me gustaba hacer cosas, que si bien no se acostumbraban a hacer en aquella época, no quiero imaginar en esta…

Entre otras cosas vi que yo iba más despacio que los demás.

A ver si me explico.

No intelectualmente hablando. Creo que en aquellos momentos era mi mayor prioridad. Entre otras tareas, a los 16 años estaba decidida a leerme los 5 tomos enormes de Historia Universal de la Literatura que poseía mi padre. Estaba obsesionada con especializarme en algo (de siempre he pensado que si uno no llega a encontrar su tipo de “estudios o carrera” ideal, lo importante no es un título sino el bagaje cultural que uno tuviera= lo sigo creyendo). Bien, empecé a leer nombres impronunciables, a saber de sus obras y a buscar en diccionarios el significado de ciertas palabras nunca leídas hasta ese momento por mí.

Bien, digo que me sentía que iba más despacio que el resto porque  mi corazón me pedía hacer cosas con más tranquilidad de la habitual. Dedicaba muchos minutos de mi vida a estar en silencio, reflexionando. A quedarme sentada en la terraza con un papel en blanco y dejando que los pensamientos fluyeran en mí. Sin prisas.

Todas las cosas que han ocurrido en mi vida las he  intentado llevar de la mejor manera posible y sin perder ni un ápice de mis costumbres….

Hasta hace 3 años.

Odio la palabra “depresión” tan utilizada por mi últimamente. Supongo que han sido varios factores personales los que me llevaron a ello pero quizás lo más influyente y lo que me acabó de joder fue “la falta de lentitud” que hasta ese momento había permanecido a mi alrededor.

De repente sentí como el mundo se aceleraba y todos se acoplaban a ese cambio menos yo. Y a mí no me importaba ¿por qué, debía hacerlo ahora? Yo sabía que andaba a contracorriente pero nunca sentí que el agua  tenía tanta fuerza…

Al final, y sin quererlo, me vi envuelta y nadando entre toda la marabunta. Como cuando en las pelis de acción ocurre una catástrofe y nadie sabe cómo reaccionar. Simplemente siguen un punto fijo.

Y quizás nadie se pregunta por qué razón debemos seguirlo

pero yo sí. Ahí está el problema y la razón de mi sufrimiento.

No importa que llevemos un sentido que no nos pertenece mientras no abramos la boca o parezcamos seres completamente normales, incluso felices de la nueva situación.

Y nunca me acostumbré a ello.

Ahora, pese a ser la misma de antes, estoy en la búsqueda de ese punto intermedio que necesito para no caer en la tristeza de ser algo que no quiero ser y bien, conseguir acoplar mi antigua vida a la transformación del mundo de hoy.

Es difícil.

Todavía no lo he conseguido del todo. Mi corazón me pide ir a un ritmo lento pero mi cabeza es consciente de la rapidez de los hechos y como una nota mal añadida, rompe el equilibrio que momentos antes había conseguido.

Algo así como empezar escuchando “Clair de Lune” de Debussy y de repente meter a Metallica entre esa relajante melodía. No quiere decir que lo otro no sea buena música.

Es la mezcla que distorsiona mi mente haciéndome sentir tremendamente incómoda.

Y todo este venia como preámbulo a la introducción de un libro que me fascina. Es como la biblia para muchos. Me ha ayudado muchísimo. La primera vez que lo leí fue por recomendación  de una profesora en mis estudios de magisterio.

No era un libro obligado y entre todos los libros que tenía que leer para mis futuros exámenes me dio por quedarme con ese título. Justo uno que había dicho en voz alta, como valoración personal…

Típico de mí.

Al principio no hice mucho caso. Lo leía y me gustaba pero pasaba páginas en busca de un tema menos aburrido.

Esta es la cuarta vez que lo leo. Y sus palabras llegan a mí en forma de oración que calman mi desasosiego e inquietud.

Lo recomiendo sobre todo a aquellas personas que sienten que no terminan de acoplarse a este mundo loco de prisas, competencias, de ser el mejor y perder energías en algo que poco recordarán los de alrededor.

Más que lo más importante: la calidad humana que uno posea.

Así es.

Elogio de La Lentitud de Carl Honoré.

En el descubriréis el movimiento tan de auge ahora mismo ( un movimiento que corresponde a una “rutina” y “máxima” hace unos cuantos años y que poco a poco hemos ido olvidando. Vamos, que no es nuevo) en algunos países, por ejemplo Italia. El llamado “slow movement”. Una filosofía de la lentitud que se ha ampliado a otros aspectos de nuestra vida como por ejemplo el slow food (menos conocido).

Se trata de encontrar el equilibrio para llevar una vida sana y de bienestar.

Uno de mis libros favoritos.

elogio+de+la+lentitud

.

Sunday, June 27th, 2010

Muchas veces, más de las que pretendo, me acude a mí y de forma totalmente espontánea algo así como un tipo de ignorancia mal calibrada  que se escapa de toda razón y cordura.

Todavía pienso que escribo estas palabras en una especie de diario que luego guardo en mi rincón secreto hasta nuevo aviso. Todavía creo que nadie se sienta un ratito a leer, aunque sea entre líneas, algunas de mis palabras.

Ignorancia porque eso me tendría que “ayudar” a ser mejor persona, o por lo menos, intentar mostraros un poco más de atención y condescendencia.

Os pido perdón por todo ello.

No es por falta de vivencias, sino quizás por falta de confianza y pensar que cualquier cosa que os vaya a contar mejor me la guardo para garabatear esa especie de diario que ahora mismo se me olvida donde está guardado…

Actualmente llenamos nuestras conversaciones de política, crisis económica, lo mal que estamos, lo mal que nos va la vida.

Quizás necesitamos nuestras absurdas vivencias para evadirnos de todo ello.

Intentaré hacerlo más a menudo.

Por favor, tened paciencia conmigo.

Gracias.

13memorium

buenas noticias…

Thursday, June 10th, 2010

Después de 3 años en los que no he levantado cabeza, puedo decir que el 2010 es el gran periodo: el de mi catarsis emocional.

Apagadas durante un buen tiempo, mis neuronas se han vuelto a conectar y a estructurar. Poco a poco vuelvo a ser la de antes. Si bien tengo que lograr organizar mis ideas, también he de decir que mi mente empieza a volver a segregar por minuto miles de ellas. Cosa que me alegra.

Durante estos años mi interior ha vivido en un cerco, en una especie de jaula que me daba claustrofobia. Y solo tenía que dar un golpecito con el dedo para abrirla.

Simplemente.

..

Tengo en mis manos el contrato más importante que he tenido hasta ahora. Una conocida productora francesa se puso en contacto conmigo para comprar algunas de mis fotografías. Todas para la película llamada:

Moi Michel G, Milliardaire, Maître du monde.

Pese a tener pocas esperanzas, todo a podido  realizarse correctamente. Mucho trabajo por mi parte, y bueno, un trato excelente con la productora que ha agradecido  mi “eficacia” y está muy contenta con los resultados. Estoy orgullosa.

(No sé si puedo pero aqui os dejo una de mis fotos en el decorado de la casa del protagonista. Me las ha pasado una chica de la productora):

IMG_0072

Necesitaba que llegaran estas oportunidades.

Durante 3 años he estado luchando por hacerme un pequeño hueco en este difícil mundo de Internet. al que agradezco tanto.

Un camino lento. Demasiado diría yo. Pero todo pasa y llega.

Creo que lo importante es saber saborearlo.

Y muy pronto mi trabajo saldrá en una revista de fotografía. Un nuevo proyecto que llevan a cabo varios artistas de todo el mundo.

Personalmente creo que es uno de mis mejores años. Una estabilidad, que si bien no es la profesional, se ve compensada por una felicidad interior, mucho más personal.

Unos cuantos planes de futuro que óscar y yo tenemos en mente.

Uno de ellos es viajar.

Tengo la extraña sensación de que siempre hemos ido más lentos que los demás. Amigos antes que pareja, cómplices antes que amantes. Al final hemos forjado una relación muy especial. Y compartimos muchas cosas.

Y ahora tengo la sensación de que me encuentro en esos 24 años y todavía me quedan muchas cosas qué hacer.

La diferencia es que tengo casi 28 y me siento con las mismas ideas “locas” de mis 24. Creo que la última vez que cogí las riendas de mi vida y me sentí “viva” fue cuando por el año 2005 al llegar de mi viaje a Londres decidí dejar los estudios de Magisterio. Fue lo mejor que pude hacer.

Pese a mis buenas notas no conseguía sentir una conexión con nada. No estaba dispuesta a seguir unas “normas” y “política” con las que no estaba de acuerdo.

Mi “rebeldía” por así llamarlo me ha creado muchos problemas. Si no sigues los mismos patrones que sigue ciegamente la mayoría de la sociedad, uno no está bien visto, no gana tanto dinero, no es importante.

Al cuerno con todo eso!

Nunca pretendí ser como los demás. Al contrario.

Yo no quiero ser una persona que realmente no soy, únicamente porque ello me produzca  una estabilidad económica y personal.

El vacio, de un modo u otro siempre llega pisándonos los talones.

Y quiero echar la vista atrás.

Y sentir que quizás no fui “superficialmente” aceptada por los demás. Pero fui yo.

Me encontré…

Muchas personas mueren sin saber lo qué quieren, o quiénes son.

El día 8 de julio tengo una viasita muy especial.

Viene a verme mi amiga Katarina. Os he hablado de ella anteriormente y bueno, no tengo mucho qué decir. Estoy muy contenta.

Solo puedo deciros que lo vamos pasar genial. Y habrá muchas fotografías…

Es el mejor regalo que puedo tener este año.

Y bueno, creo que el próximo viaje que oscar y yo realizemos sea rumbo a Bratislava.

Pocas cosas que contar.

Os recomiendo la música de Suzanne Vega, Rachael Yamagata y la versión de Angela Gherorgiu de la obra “Tosca” de Puccini. Preciosa.

oh, y la banda sonora de Ensemble C´est Tout de Frederich Botton. La película está llena de matices y su música es un regalo para los oídos.

Mis cantantes fectiches esta semana.

Un beso,

Que paséis una feliz semana.

Lorena

cambios

Wednesday, June 2nd, 2010

21

20

29A

La primavera pronto llega a su fin y tengo la extraña a la vez que firme convicción de que lo vamos a pasar muy muy mal.

El verano llega  con fuerzas. Sin medida.

Supongo que tengo que mentalizarme y tomármelo como algo pasajero. Al fin y al cabo siempre pasa, no? Aguantando casi 28 años a que ese verano pasara…

Y al final llega el momento de ponerse una rebeca y sentir el fresquito en la piel.

Y volver a sentirme viva.

Todavia me queda pero está bien esto de autocomplacerme. Es el único modo de no desfallecer.

Y casi cada verano llega acompañado de bodas. Creo que la crisis ha aumentado el número de bodas y a mi desgracia,

un agujero enorme de gastos. Por lo que a veces pienso que vendría bien en tiempo de desesperanza… jaja!

menos mal que ciertas “modas” no se me pegan.

El sábado es el cumpleaños de mi chico. Cumple 29 años y quiero hacerle algo especial. Algo sencillo pero que borre quizás estos últimos 3 años donde su cumpleaños tendría que haber sido especial y por mi estado de tristeza no ha podido ser.

Esta vez si.

Ando ausente en cuanto a fotografias. No consigo acabar ese carrete de 36 fotos en un mes que llevo con el. Y no será por alguna idea que surge en mi cabeza. Quizás este tiempo me aplatana y me impide “continuar”.

Pocas cosas que contar exceptuando que quizás en verano una amiga muy especial ( ya os he hablado de ella en el antiguo post) viene a verme unos 3 días a mi casa. Sería maravilloso. Nunca antes he estado o conocido a una persona con la que comparto tanto en gustos, fotografia, sentimientos y que viva tan lejos. Y se lo agradezco de corazón.

Espero que sea posible y muy pronto os pueda enseñar fotografías de mi querida Katarina aqui en casa, en los pueblos que suelo visitar. En mi pequeño mundo. (Creo que es la primera vez que puedo aprovecharme y pedir a una fotógrafa a la que admiro que me haga algunos retratos :) )

Y bueno, voy a cocinar un brownie para desayunar

y un gazpacho para calmar las calurosas noches que muy pronto van a venir.

Un beso a todos. Y siento la espera.

Cuídaros!